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sábado, 13 de febrero de 2010

No sé como he llegado a esto, pero cada vez que aprendo más cosas, sé menos. He de confesar que de la mayor parte de los temas que ocurren hoy, no puedo dar explicación alguna, y de los que si tengo una opinión coherentemente formada, da igual darla o no, entre otras cosas porque sospecho que a la mayoría de la gente se la trae al pairo, diga lo que diga. Acaso porque no ve uno que las cosas cambien a corto plazo. A medio o largo plazo, quizás, pero la gente vive a corto plazo, porque, imagino, que la vida es corto plazo siempre: nadie está seguro del minuto que sigue.
Bien por ignorancia, bien por indecisión o cobardía, de la mayor parte de las cuestiones de actualidad el personal no sabe nada o no contesta. Pasan las páginas de los periódicos de una manera rítmica y pausada, com si se abanicarán con ellas, sin detenerse ni un segundo en ninguna. En un minuto desfilan por su puta cara los desastres naturales o los premeditados, los terremotos, las grandes estafas, los timos, los abusos, la ignominia, las falacias, la mentira, las guerras, el hambre, las oscuras reyertas de callejón, el gran descubrimiento científico, la vida salvada por esos buenos profesionales de la sanidad y los anuncios de putos y putas, todo al mismo nivel.
A los cinco minutos de un debate televisivo o se olvidan de lo que están hablando o cambian de canal en canal, como pasan las hojas de los diarios. 
Hoy la gente ve pasar la vida como zombís, como en el chiste de los porreros. Uno de ellos le dice al otro: acabo de ver a un perro rarísimo, muy pequeño, en la acera, me quería morder el tobillo y le he gritado, ¡ eh, chucho ! y ha salido volando. El otro le ataja: eso era un pájaro, colega. Y el primero, replica con fatalidad: ¡ y yo que sé !
Siempre he encontrado poco menos que un crimen no tener ideas determinantes de todo y el coraje de defenderlas. Hoy... al ver al resto de los sujetos que deambulan a mi alrededor... ¡ que sé yo !
Me gusta mucho aquel aforismo, siempre tan pulcro y refinado: " A todo se llega. He aprendido a ser sucio y me parece bien. Sí, aunque me resista a creérlo, la gente sólo responde: NS/NC.        

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