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martes, 9 de febrero de 2010

Es la ausencia de derecha lo que propicia la extrema derecha. Es la inexistencia de un discurso de derecha lo que conduce a la irrupción del populismo de ultra derecha. Es así, y no al revés, por mucho que se pretenda, por mucho que la izquierda esté obsesionada con la derecha ante cada problema con la invocación de ese demonio y olor a azufre; por mucho que el complejo antiguo de la derecha la haga esconderse de sus propios planteamientos. Para combatirse a la extrema derecha, la derecha debe de abandonar el relativismo al que lo " invita " esta nueva izquierda; para evitar la ultra derecha hay que descender a los problemas de la calle y darles respuesta. Porque si no lo hacen quien acaba surgiendo como un " salvador " es un fanático de extrema derecha. Es la falta de respuestas y las falacias democráticas, a los problemas de los ciudadanos lo que conduce a los extremismos.
La reflexión la extiendo a la izquierda que no en balde ( con cara de bobo ) cuando irrumpe la extrema derecha en unas elecciones siempre se repiten las mismas preguntas. ¿ Cómo es posible que un barrio obrero, tradicionalmente de izquierdas, se ha volcado con la derecha ? Ese, en efecto, es un problema de la izquierda, bueno de la neoizquierda ( con sus neopijos y todo ), amparada en un discurso prefabricado de sostenibilidad y género que deja sin respuesta los problemas reales de la sociedad. 

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