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viernes, 16 de octubre de 2009

El mundo de la publicidad transmite una visión de las cosas con una " amabilidad " y una " sonrisa " a la que el ser humano se ha ido acostumbrando y anestesiando, y en estado de catársis, cree que todo lo que le ponen por delante es verdad y se siente en el derecho de poderlo alcanzar.
La civilización actual que se deja engañar siempre por las estampas televisivas y otras, entra en trance favoreciendo sus fantasías, idiotizándolas y deformando la materialidad y objetividad, que a su vez ( por el efecto del bucle ) se presnta como algo malo y fastidioso.
Está claro, con todo ello y algunas cosas más, la gente se ha acostumbrao a lo fácil, sobre todo los jóvenes:  se exige más y se soporta menos.......
El sujeto de la sociedad de consumo y bienestar se siente descontento de todo y es insaciable en sus apetencias ( y encima en crisis ) y esa inmadurez asociado al bolsillo " canino ", le hace sumamente frágil ante las dificultades: cualquier contrariedad le desequilibra, cualquiera que sea la obligación o renuncia parece una montaña insuperable. Ignora tal vez que la voluntad se demuestra cuando hay que exigirse ante las dificultades de la vida y que la misma perseverancia se atrofia cuando se piensa que aquí, al planeta Tierra se ha venido de " viaje de placer ".
Y esto es así porque ya desde la infancia se les inculca a esos seres una pedagogía de los sentimientos y no se les hace referencia alguna a la formación de la voluntad. Palabras tan elementales, que a mi me grabaron a sangre y fuego, como " disciplina ", " rigor ", " deber ", " respeto ", han desaparecido del vocabulario didáctico moderno y de la aquiescencia, y en su lugar se trata de inculcar dicciones tales como: " estímulo ", " motivación ", " realización ", en definitiva " mariconadas
Y ahí empieza el error de la " moderna formación ", pretender infundir sentimientos, no formar tesón. Con ese sistema se está aleccionando y constituyendo personalidades inseguras y pusilánimes, por no ser aleccionadoras de los sentidos del " sacrificio ", la " razón " y  la " decisión " y " tenacidad "; es el reino de las sensaciones falsas e ilusorias lo que arrastra a éste mundo al Apocalípsis.

La gente está en el engaño pensando en que es libre o independiente o independiente porque " hago que me da la gana ". La realidad es que disminuye la capacidad reflexiva al imitar lo que se ve, sin saber si está o no concorde con unos objetivos correctos para cada cual.
La fascinación por lo fácil y el éxito a cualquier precio son manifestaciones de una aceleración para no llegar a ninguna, si acaso al mismo sitio que si se fuera más despacio y más reflexivo...
-JACH-

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