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lunes, 28 de junio de 2010

A mi la verdad, no me molesta que le llamen " La Roja " a la selección española de fútbol. Soy " joseantoniano " y que cada cual y cada cuala, " pascuala ", que me coloque en la ideología política que le salga de los cojones o de los ovarios. Sí me choca un poco al oído ( ya que empecé a seguir al equipo nacional en el Mundial de Inglaterra de 1966, con nueve años ), pero no me lo tomo como una victoria política de ZP., ni de Cayo Lara, porque a fin de cuentas los que van de rojos por la vida también podrían molestarse al ver trivializado ese color que es un talismán ideológico y reducido a una frívola camiseta de equipo de fútbol. Si de molestarse se trata, las metonimias ( que no tienen bando ) dan motivos y excusas para tod@s y para todos los gustos. ¿ Que es una cuña subliminal de la publicidad izquierdista ? En el pecado va la penitencia. No debe ser halagador para un rojo convicto y confeso ver reducidas las tesis de Marx y Engels, la Revolución del 17, las del 34, las páginas del manifiesto comunista, la letra de la internacional, la bandera republicana, la memoria de la URSS., y la de los mártires de Chicago a una docena de trapos sudados y a una entrevista en " La Noria "....
Es curioso que sea la mayoría de la gente de derechas ( conservadoras ) a la que no le haga gracia que a la selección nacional la llamen " La Roja ", pienso que porqué les parece que se está invocando con oscura y corsaria intención a la figura de Dolores Ibarruri. Esto demuestra poca seguridad en sí mismo, una obvia susceptibilidad, una innegable actitud defensiva, un acojone a que se las den con queso y se la metan, probablemente, doblada. No sé, quizás sea poco afortunado haber elegido ese alias metonímico que se interpreta como metafórico para llamar a ese equipo que nos representa a tod@s ( máxime, que el otro día contra Chile, se vistió de azul por coincidencias de equipaciones y que los chilenos decían que " La Roja " eran ellos ). Pero no me parece idóneo plantear otro término alternativo que se cargará de significado ideológico aunque en principio no lo tenga. No me parece, en fin, la mejor iniciativa del mundo que unos llamemos a ese equipo " La Roja ", otros la " Rojigualda " y yo la " Azul "....
Creo que es peor el remedio que la presunta enfermedad. Habríamos vuelto a reproducir la puta alegoría de los bandos de la Guerra Civil en el deporte-espectáculo o cuando menos esa división en izquierdas y derechas que ya se impone cansinamente desde los medios de comunicación y otros, dentro de la actualidad social y política. Ya tengo bastante cuando digo " latinoamérica " o " moro " ( que viene del latín " maurus ", como llamaban los romanos a los habitantes del Magreb ) y alguien me mira con el rabillo del ojo con la " sana intención " de acuchillarme. En principio debería ser la gente de izquierda la que se molestara ante esta " banalización " de su símbolo, ante esa moda " políticamente correcta " de imponer el rojo en vez del colorado. En principio cabría perfectamente como una sibilina iniciativa de la derecha echar más leña al fuego de la confusión izquierdista-futbolera y llamarla no " La Roja " sino " La Pasionaria " directamente...
Como si la cosa no estuviese lo suficientemente caldeada...
Para neutralizar una ideología y volverla inocua no hay nada como sacarla del campo político y llevarla a la " cancha ". Sus analfabetos militantes creen que han ganado... pero esa victoria es sólo alegórica y metafórica. El combate real se desarrolla en otros escenarios más delicados y conflictivos, con repercusiones nefastas, brutales y apocalípticas.....
Al tiempo, sí nos vamos mañana para casa..........................
- JACH -

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