Seguidores

miércoles, 28 de enero de 2009

Antimilitarismo y pacifismo

En la cultura occidental, no sólo se han impuesto antimilitarismo y pacifismo, sino que se ha formado con ambos un binomio, que es en realidad un cortocircuito...
Durante siglos, se ha vivido sobre la base de que no hay progreso si no hay paz y no puede haber paz si no es uno capaz de defenderla. Ese otro binomio, que ha fecundado todo el pensamiento universal, sirvió para marcar una de las principales diferencias entre la izquierda y la derecha, cuando otros empezaron a distinguir entre derechas y izquierdas.
Pero el militarismo, lo que se dice militarismo, no ejército, fue cosa de la izquierda, que es donde se mantuvo izado el principio de que el progreso depende de la paz y tanto la paz como el progreso pasan por vencer a los que no desean el progreso. El cortocircuito entre militarismo y pacifismo es algo más reciente...
El problema, es que, al asociar pacifismo y antimilitarismo, estamos en camino de acabar con la libertad. Urge, por tanto, cultivar valores de milicias como la valentía, la utopía, la licitud, la obligación, la responsabilidad, de defenderse y la dignidad de morir en tales intentos...
Partiendo del principio, claro está, de que no hay nada por lo que sea lícito matar, pero que, en cambio, por la libertad, hay que estar dispuesto a morir.
El binomio originario, el progreso es a la paz lo que la paz es a la guerra, sigue en pie.
En algunos ejércitos el dominio del arte de la guerra, les hizo perder el honor. De ahí el recelo y hasta el odio por lo militar. El honor, en efecto, la principal retribución que corresponde al hombre que, por ser realmente libre, está llamado a defender a la comunidad.
Llegados a este punto, no cabe eludir la relación de too eso con la patria y el patriotismo. El patriotismo es, como el militarismo o el pacifismo, de izquierda. La afirmación, la podéis comprender mejor si pensáis que puede suponer, y, en parte, ya ha supuesto dejar la defensa de la patria en manos de quienes no defienden la libertad.
Incluso el militarismo español fue de izquierdas, cuando los liberales eran revolucionarios, de izquierdas...Eso es así y que hay que salvar como sea, lo que queda de ello...
Entender el mínimo indispensable para que esa decisión no acabe con todo, es que se cuente, al menos, con la fuerza conveniente para hacer una parada militar verdaderamente lucida y que se preste especial atención a los uniformes y toda la parafernalia castrense. No es broma.
Si, al menos, eso queda en pie y se cuida debidamente, de manera que la gente siga sintiéndose atraída y, si es posible, identificada con ello, estaremos aún en condiciones de enderezar el entuerto.   

No hay comentarios: