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viernes, 14 de enero de 2011

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Si el mundo fuera perfecto, el fundador de Wikileaks, sería un personaje de Stieg Larsson. Al padre de la trilogía Millenium nunca se le hubiese pasado por la imaginación crear un Julien Assange que no amase a las mujeres, o que no fuese amado por ellas. Pero Larsson se murió joven de un infarto sin poder disfrutar de su éxito, y de paso, dejarme huérfano de más peripecias de Lisbeth Salander ( mi admirada Noomi Rapace ). Me encuentro, ahora, con que la valiente justiciera ( a la que por cierto " sospechosamente " han borrado del mapa ) se ha reencarnado defectuosamente en un pseudo-editor australiano, aventurero y sin complejos, que ha puesto en solfa a las grandes potencias económicas y políticas. Un tío que no acepta un " NO " como argumento ( como yo ), sea bajo la premisa: " los secretos de Estado no se pueden revelar " ( ¿¡ !? ), o más cercanamente: " cariño, no me apetece, tengo jaqueca; quítate de encima ahora mismo " ( quizás ignorando que antes de hacer el amor -sea con quien sea- hay que poner por delante un billete de quinientos euros, al menos ).
En pleno acoso a su persona y al trabajo del contenedor cibernético de documentos clasificados que gestiona, quienes desean verle fuera de combate le han buscado de su talón de Aquiles ( como hicieron conmigo, tiempo ha, en algunas ocasiones ), " contratando a dos mujeres suecas con las que supuestamente se " acostó " y que, ahora, le acusan de abusos sexuales porque no quiso pagar la cantidad de dinero que le exigieron por fornicar. Al preguntar la policía a Assange si ellas rechazaron sus avances sexuales, contestó: " Nada que fuese anormal... " ( Lógico, imbécil, si no querías soltar la " panoja " ).
Puede que la cuestión se trate de que, como a mi me ocurrió hace algunos años, el " sistema " pidiese la colaboración a estas dos señoras ( meretrices aficionadas ) para poner en la picota al dueño  de Wikileaks. A un héroe no se le debe exigir, necesariamente, castidad, pero sí, que no se fíe ni de su sombra, y no sea gilipollas ( sobre todo con las mujeres )...
Una posible violación no se puede dejar de pasar, sea su autor quien sea. Si lo ha hecho y se demuestra irrefutablemente, que pague. Abogados no le faltan. Y sentido de la dignidad y honradez, tampoco. Ahora en libertad bajo fianza, descansa en la mansión de un multimillonario mientras Wikileaks sigue en el espectro cibernético.
Se ha repetido hasta la saciedad que a Al Capone, activo en múltiples asesinatos, le pillaron por evasión de impuestos ( o por no pagar el recibo de la luz, un suponer ). No me parece una Justicia para sentirse orgulloso, porque también he pasado por ello y he visto casos que te hielan la sangre, ni creo que en el caso de Assange vaya a funcionar, porqué... el tiempo da y quita razones y además tiene " pasta " y " papeles a buen recaudo " ( al igual que el que suscribe )......
-El Caballero Templario-

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