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jueves, 4 de marzo de 2010

La crisis va arrasando con todo lo que se encuentra por el camino, comos los ríos que ahora se desbordan. Como los terremotos de Haití y Chile, como un tsunami... como la ola que se ha llevado a un crucero chipriota por el Mediterráneo...
Pero, no hay más tema que el paro, las menguadas prestaciones sociales, el cierre de empresas, los conatos de manifestación... Manda lo que afecta al bolsillo que, estando sanos y disgrutando de los placeres de la vida, se han gripado de pronto...
Esta enfermedad de la crisis está volviendo a la gente insensible ante otras muchísimas miserias. ¿ Qué es lo que está pasando, por ejemplo, en los barrios marginales, en esas bolsas de probreza de los extrarradios de las urbes, a lo que ya se ha llegado a llamar el " cuarto mundo " ? En estos días se ha conocido que dos cuñados se intercambiaban a sus tres hijas entre seis y siete años de edad para violarlas, con el " amparo " de sus madres y la mirada complaciente y animal de algunos amigos de los agresores. Los hechos ocurrieron en Los Pajaritos, una barrio conflictivo y pobre de Sevilla. Ya sé que no es nada nuevo, que en mi dilatada vida profesional he conocido casos como éste y aún peores, pero, no se enorgullece ésta sociedad de estar superavanzada en el Siglo XXI... La noticia rodó en las páginas de los periódicos entre una nube de términos color salmón: el déficit soberano, el Ibex 35., las desgravaciones fiscales, el Ipc., la amortización de la deudad, la subida de impuestos, tasas y precios, los países PIGS...
La retahíla de siglas y conceptos esparce cal viva a todo lo que le rodea. Cuentan los diarios que la película " Precious " es un caso parecido al de Los Pajaritos y a otros muchos... El de una adolescente negra del Harlem neoyorquino, Clareece Precious Jones, que sufre de las violaciones de su padre y el maltrato físico y psicológico de su madre. " Precious " quiere aprender, ir a la escuela, pero, una y otra vez le zancadillea el entorno al que llaman los demás " el sistema "... " No te cabrees más, esto es así, siempre ha sido así... es el sistema ", me dicen.
El problema de fondo es que el personal se escandaliza con el olor de su sobaco, mientras el  mundo que se encierra en bocacalles y barrios de las ciudades y pueblos se ha convertido en una  cloaca, nauseabunda y fría...  

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