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sábado, 20 de marzo de 2010

Cuando leemos un texto narrativo, el lector además de seguir el desarrollo de la acción busca extraer una experiencia en la que, en última instancia, procura sacar una conclusión de cómo son los seres humanos.
Uniendo el deseo del lector o lectora de saber cómo soy, con la curiosidad de conocer qué y quién soy ( a lo que aún hoy en día la Ciencia, psiquiatría y psicología trata de dar respuesta ), siempre, el valor del YO, de mi personalidad como humano, aparece cuestionada.
La liberación del hombre, el EGO como medida de las cosas, propio de éste infecto e inmundo planeta, en cuyos sus últimos coletazos persiste aún en aferrarse y perfeccionar su personalidad individual; pierde cada día más su importancia, haciéndolo uno más del " rebaño de ovejas ". Pasó del " Dios ha muerto y sin Él se abandonó la posición genuflexa " a " la altura plena del sujeto moderno que está por encima de todas las cosas ", sin darse cuenta de que a pesar de su ficticia supremacía, sigue siendo una mierda, pues la fuerza de la genética determina una gran parte de la conducta de ese YO. Las consecuencias han sido desoladoras y van a peor, perdiendo cada día su peso específico como persona.
La espiritualidad dejó de tener su importancia en el individuo, cuando al menos era una fuente de consuelo ante la incertidumbre de la muerte, lo que en principio es trágico cuando todo sujeto se aferra al " carpe diem ", definido por su empleo, la propiedad o propiedades que poseen, las vacaciones que se toman, las fiestas ( botellonas incluídas ) y saraos, jueves, viernes y sábados en los pubs y discotecas de moda, por el coche que tienen, en definitiva por un status de ficción..., o por sus proezas sexuales, fornicativas que son capaces de acometer con la ayuda de la cocaína, la viagra, el éxtasis..., y también, como no, con el cuidado ( relativo ) físico, a través de liposucciones, cremas, gimnasios ( donde ingieren productos otrora significativos para exclusivamente culturistas )...
¿ Todo esto es lo que se llama FELICIDAD ? Para mí... rotundamente, NO... Es un mito elegido por el ser humano, abandonando su sincronización y armonización con él mismo ( con su esencia ) y la Naturaleza, en masa, para adorar el materialismo de la vida cotidiana, a la que sigo llamando MATRIX....
- JACH -

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